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viernes, 20 de marzo de 2015

Chernobyl, donde todo se detuvo

El fin del mundo es una idea que nos persigue desde el inicio del mundo, un temor tan antiguo como la propia raza humana. Las mas remotas civilizaciones han imaginado algo igual, donde la naturaleza y los dioses descargaban su ira para el exterminio global y lo escribieron en siniestras profecías, convencidos de ese momento llegaría tarde o temprano.
Es a partir del siglo XX, en la era de la técnica y exploración espacial. Cuando el inconsciente colectivo idea un final distinto y aun mas aterrador, un cataclismo en el que cualquier forma de vida, ha sido eliminado y extirpado de raíz gracias a fuerzas que habitan los limites de la fisica y que no acabamos de entender y controlar.
 La sombra amenazante de la guerra nuclear nos hace imaginar ciudades arrasadas, donde el latido de nuestra especie ha desaparecido en un abrir y cerrar de ojos.



Estas imágenes que ven son reales y por desgracia no perteneces a la ciencia ficción si no, una verdad que durante mucho tiempo fue manipulada y ocultada.
Es la ciudad fantasma de Prypiat (При́п'ять), en el corazón de lo que ha sido bautizado como "zona muerta". Estas fotos militares fueron ocultadas oficialmente, Mostraban una realidad demasiado terrorífica para ser conocida.
Nadie puede vivir aquí, por eso las calles quedaron desiertas y solo se escucha el fúnebre sonido del viento. Es el viento radiactivo que transporta la muerte.
No hay incendios, no hay disparos, no hay grietas que habrán el suelo, no hay nada semejante a nuestra idea de catástrofe. Todo esta intacto y sin embargo la maldición es mayor de lo que podamos imaginar nunca. A esta hora, en este preciso instante  todo sigue así, como aquel día de Abril de 1986, como una realidad suspendida en el tiempo. Y así debe continuar durante los próximos 24.000 años.



Pasado este tiempo, después de tantos siglos las generaciones  futuras, quizás puedan habitar este lugar prohibido donde todo se detuvo la noche del fin del mundo.


                                                                                                    Diego Vassily

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